Agro hondureño apuesta por más inversión
• La Estrategia de Incentivos para el Desarrollo del Sector Agroalimentario 2026-2030 busca atraer nuevas inversiones, fortalecer la producción y generar más oportunidades para miles de familias vinculadas al campo.
Tegucigalpa, 5 de agosto de 2026.
El sector agroalimentario dio este miércoles un paso para fortalecer su capacidad de atraer inversiones con el lanzamiento de la Estrategia de Incentivos para el Desarrollo del Sector Agroalimentario 2026-2030, una hoja de ruta que reúne al Gobierno, la empresa privada, la asistencia técnica del Consejo Nacional de Inversiones y la cooperación internacional, alrededor de un mismo objetivo: impulsar un campo más competitivo, sostenible y con mayores oportunidades para quienes viven de la producción.
La estrategia fue presentada durante un encuentro que congregó a representantes de instituciones públicas, productores, organismos internacionales, empresas y especialistas, quienes coincidieron en que aumentar la inversión es una condición indispensable para modernizar el agro, fortalecer la seguridad alimentaria, elevar la productividad y generar empleo en las zonas rurales.
Mesa técnica
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación de la Mesa Técnica Nacional de Promoción de Inversiones para el Sector Agroalimentario, un espacio que permitirá coordinar esfuerzos entre las instituciones responsables de promover inversiones, facilitar alianzas y convertir las necesidades del sector en proyectos con mayores posibilidades de financiamiento.
La agenda también incluyó la entrega oficial de la estrategia a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y al CNI como agencia de promoción país; además de un panel de expertos sobre el papel de la inversión en la transformación de los sistemas agroalimentarios.
¿Cómo se logró construir?
La estrategia fue construida mediante un proceso participativo que integró instituciones públicas, sector privado, organismos de cooperación, productores, academia y organizaciones territoriales, impulsada por la SAG y CNI con la validación de COHEP y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Su objetivo es facilitar incentivos que permitan atraer inversiones, aumentar la producción, la productividad y el valor agregado de las cadenas agroalimentarias bajo un enfoque inclusivo, sostenible y resiliente al cambio climático.
Además, plantea incentivos de carácter fiscal, financiero, regulatorio y tecnológico para reducir riesgos, disminuir costos operativos y dinamizar las inversiones tanto de pequeños como de grandes productores.
Durante su intervención, el secretario general del CNI, José Ricardo Fuentes, en representación del ministro Marinakys, afirmó que el reto del país no consiste únicamente en atraer capital, sino en dirigir las inversiones hacia proyectos capaces de transformar la vida de quienes producen los alimentos de Honduras.
«Cuando una inversión llega al campo no solo fortalece una actividad productiva; también crea empleo, incorpora tecnología, abre oportunidades para las familias y mejora la competitividad del país. Honduras tiene el potencial para convertirse en un referente regional en producción agroalimentaria, y esta estrategia representa una hoja de ruta para transformar ese potencial en desarrollo sostenible para miles de productores y sus comunidades», expresó Fuentes.
Data del sector y temática
La importancia de esta estrategia también se refleja en el peso que tiene el agro dentro de la economía nacional. El sector aporta alrededor del 13 % del Producto Interno Bruto, genera cerca del 36 % de las exportaciones de bienes, concentra aproximadamente el 70 % de las exportaciones hondureñas de mercancías de origen nacional y brinda empleo directo e indirecto a más de 1.8 millones de personas, consolidándose como uno de los principales motores económicos del país.
A lo largo del encuentro, especialistas analizaron temas como el acceso al financiamiento, la innovación, la adaptación al cambio climático, la inclusión de pequeños productores, la gestión del riesgo y las alianzas entre el Estado, la empresa privada y la cooperación internacional.
Asimismo, se destacó que la estrategia prioriza el fortalecimiento de la gobernanza institucional, la innovación, el acceso a servicios financieros adaptados a las cadenas de valor, la asociatividad y el desarrollo de infraestructura resiliente para enfrentar los efectos del cambio climático.
Este esfuerzo conjunto permitirá a Honduras fortalecer la competitividad del sector agroalimentario, atraer nuevas inversiones, generar más empleo, impulsar la innovación y el valor agregado, ampliar las exportaciones y promover un desarrollo territorial más equilibrado. Con ello, el país consolida las condiciones para convertir al agro en uno de los principales motores del crecimiento económico sostenible.


