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Desempeño de la Economía en el año 2020

De acuerdo al Banco Central de Honduras (BCH) durante el 2020 el Producto Interno Bruto (PIB) en términos constantes se contrajo en 9.0% por la fuerte crisis sanitaria a nivel nacional e internacional que conllevó a adoptar medidas de distanciamiento social provocando la suspensión temporal de la mayor parte de la actividad productiva en el segundo trimestre del año. Aunado a lo anterior, se registraron cuantiosos daños en cultivos, viviendas e infraestructura productiva, causados por el paso de los fenómenos naturales Eta e Iota en el territorio nacional en noviembre del año en referencia.

Las actividades económicas que se vieron más afectadas por los factores antes indicados fueron: Industria Manufacturera; Comercio; Hoteles y Restaurantes; Transporte y Almacenamiento; Construcción; y Agricultura. La excepción fue el sector Comunicaciones, que por el tipo de servicio que produce, permitió la disponibilidad de información de manera oportuna, la finalización y/o continuidad del año lectivo, el desarrollo de tele-trabajo; entre otros (Memoria BCH, p. 5)

Gráfico No. 1

 

Breve Análisis del Comportamiento por Sectores según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) al cierre del 2020

Al finalizar 2020 la Industria Manufacturera disminuyó 15.2% (aumento de 1.9% en 2019), atribuido principalmente a la Fabricación de Textiles y Prendas de Vestir (-29.0%) y de Maquinaria y Equipo (-10.9%), como respuesta a la baja demanda externa, vinculada con el descenso en el consumo de estos bienes en la economía estadounidense y la suspensión de labores de las empresas maquiladoras por restricciones a la movilidad (2.5 meses en el primer semestre); aunado a las inundaciones provocadas por las tormentas Eta e Iota que afectaron algunas plantas ubicadas en el norte del país

 Gráfico No. 2

Efectos negativos en el Sector Construcción

Igualmente la IMAE reflejó que la Construcción se contrajo 24.9% al finalizar 2020 (crecimiento de 5.9% en 2019), explicado por la paralización de la ejecución de obras residenciales y no residenciales, como efecto de las medidas de confinamiento en los primeros meses de la pandemia y el impacto de las tormentas tropicales Eta e Iota que atrasó el desarrollo de proyectos privados en Choloma, La Ceiba, La Lima, Puerto Cortés y Villanueva.

Suspensión de los Servicios de Transporte Urbano e Interurbano por el COVID 19 al aplicarse medidas de restricción

Los servicios de Transporte y Almacenamiento disminuyeron 16.5% (incremento de 2.3% en 2019), por la suspensión en el servicio de transporte urbano e interurbano; sumado a la merma en el traslado de mercancías vía transporte terrestre y marítimo de productos agropecuarios y manufactureros con destino al consumo doméstico y exportación.

Daños a la Agricultura por los Huracanes ETA e IOTA

La Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca observó una variación negativa de 5.9% (1.0% en 2019), atribuida en mayor medida a los efectos de las tormentas tropicales Eta e Iota, que causaron inundaciones y pérdidas en los cultivos de bananos, palma africana, granos básicos y cítricos, así como una menor producción de cría de aves. Además del efecto anterior, la rama de agricultura también experimentó una caída en el cultivo de café, y melones y sandías.

Gráfico No. 3

Expectativas de Crecimiento en el Año 2021 y 2022

Dado el contexto macroeconómico nacional e internacional acontecido en 2020, el BCH estima una recuperación en el PIB entre 3.2% y 5.2% para 2021 y 2022, sustentado en la tendencia de recuperación iniciada a mediados de 2020, el fortalecimiento de la confianza de los agentes económicos a medida se mejoren las condiciones de salud por la pandemia a nivel local y mundial, y la ejecución de obras y programas de reconstrucción de la infraestructura dañada por las tormentas tropicales Eta e Iota. No obstante, las tasas de crecimiento económico previstas para ambos años, se esperaría que el nivel de producción registrado previo a la pandemia se alcance hasta 2023.

Gráfico No. 4Fuente: Elaboración CNI con datos del BCH.

Programa Monetario 2021-2022 del Banco Central de Honduras (BCH)

En el cuadro siguiente además de apreciarse las proyecciones de crecimiento económico se observa el crecimiento del crédito de Otras Sociedades de Depósito (OSD) al sector privado en 6.9% y 7.8% para los años 2021 y 2022. Igualmente se aprecia un crecimiento muy positivo en las exportaciones proyectándose 10.1% y 4.8%, respectivamente para los años ya indicados anteriormente (Programa Monetario 2021-2022). Las reservas cerraron con 8.8 meses de cobertura de meses de importaciones con una proyección de 7.5 meses para el 2021. 

Cuadro No. 2

 

Resumen de los resultados de la Encuesta de Expectativas de Analistas Macroeconómicos (EEAM) de marzo de 2021.

Comportamiento de la Inflación  

Los resultados de la EEAM aplicada en marzo de 2021 revelan que para el cierre del año en curso los encuestados estiman -en promedio- lo siguiente: inflación interanual de 4.41%, nivel de la Tasa de Política Monetaria en 3.13% (3.00% mediana de las respuestas), depreciación interanual del lempira respecto al dólar de los EUA de 0.44% y variación anual del Producto Interno Bruto de 2.4%.

Tipo de cambio de referencia

 Al 20 de abril de 2021, el Tipo de Cambio de Referencia (TCR) del lempira, respecto al dólar de los EUA, fue de L 24.0228 por US$1.00. El TCR del lempira respecto al dólar de los EUA registró un fortalecimiento acumulado de 0.38% al 20 de abril de 2021, alcanzando un nivel de L 24.0228 por US$ 1.00 (L 24.1141 al cierre de 2020); con ello la apreciación interanual de la moneda nacional fue de 3.22%.

Análisis de Balanza Comercial en base a datos del BCH

A febrero de 2021, la balanza comercial de mercancías generales registró un déficit de US$ 964.8 millones. El déficit de mercancías generales sumó US$ 964.8 millones a febrero de 2021, mayor en US$ 115.9 millones (13.7%) al acumulado en igual fecha de 2020, este resultado se explica en su mayoría por la caída de US$ 27.9 millones (3.4%) en las exportaciones, destacando la baja en el valor exportado del banano, melón, sandía y café; lo anterior fue compensado principalmente, por mayores ventas de hierro y sus manufacturas, oro, camarones, puros, zinc, y aceite de palma. Por su parte, las importaciones mostraron un aumento interanual de US$ 88.0 millones (5.3%), por mayores adquisiciones de materias primas, bienes de consumo y bienes de capital,  siendo contrarrestado -en parte- por menores compras de combustibles.

 

Gráfico No. 5

Fuente: Elaboración CNI con datos del BCH.

La MIPYME, un sector clave para atraer la inversión privada a Honduras

Según el Banco Mundial, para 2021 se habrá retomado la actividad económica con un crecimiento de hasta un 4%. Los gobiernos, en el corto plazo, deberían asegurar las prioridades de las personas, como la salud, la seguridad alimentaria y fomentar la reactivación del sector de las MIPYMES como generador de empleo inmediato.

“Los gobiernos pueden apoyar a esta recuperación y asegurarse de hacer un buen trabajo a corto plazo, para ayudar a una recuperación sana, pese a que actualmente se viven tiempos muy difíciles”, destacó el organismo.

Uno de los sectores en Centroamérica y República Dominicana que ha sido fuertemente impactado por las medidas sanitarias implementadas por los gobiernos para contrarrestar el Coronavirus, es el de las micro, pequeña y mediana empresa (MIPYMES), que según datos compartidos por la Directora Ejecutiva del Centro Regional de Promoción de la MIPYME (Cenpromype), Miosotis Rivas representa a más de 1 millón 300 mil en la región.

“Aunque no hay datos específicos para el istmo, el empleo generado por las MIPYMES en América Latina y el Caribe, según la CEPAL representa casi el 61%, y no es distinta a nuestros países”, explicó.

Miosotis Rivas aseguró que “los gobiernos han tomado medidas de apoyo al sector, como los préstamos a menores tasas de interés. Además, el BCIE colocó, a través de los Bancos Centrales y la Banca Privada, recursos para que las MIPYMES pudieran atender temas de capital de trabajo”.

La MIPYME en Honduras

La Micro, Pequeña y Mediana Empresa (MIPYME) es uno de los pilares de la economía hondureña y cumple un papel protagónico en la reactivación y desarrollo del país. Este sector aporta aproximadamente el 60% del Producto Interno Bruto (PIB) y origina 7 de cada 10 empleos en Honduras.

Con la llegada de la pandemia, las MIPYME han sido el sector más golpeado por el confinamiento a causa del Covid-19, y, por ende, han recibido atención especial por parte de los organismos multilaterales y el propio Estado.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), así como el antes mencionado Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), han destinado fondos para su mantenimiento y sostenibilidad a través de créditos colocados en la banca nacional.

El BCIE por medio del Programa Facilidad de Apoyo al Sector Financiero para el Financiamiento de la MIPYME, desembolsó alrededor de 35.5 millones de dólares a tres instituciones financieras hondureñas para apoyar a los negocios cuyos ingresos se han visto afectados durante la Pandemia.

Los fondos fueron canalizados a las MIPYMES para mantener los empleos, y para la contratación del personal despedido desde el 11 de marzo de 2020 en las empresas afectadas por la emergencia y que estaban orientadas a “la producción de la cadena agroalimentaria, hostelería y turismo, construcción, industria creativa y medios de comunicación, comercio a nivel general, y empresas de provisión de servicios, entre otros”. De acuerdo con el BCIE, las MIPYMES fueron beneficiadas con financiamiento para atender necesidades de capital de trabajo y obligaciones operativas; esto a su vez permitirá proteger el empleo que genera este sector empresarial en el país.

Atención Gubernamental

En atención a las grandes pérdidas del sector MIPYME, el Gobierno de la República y la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA), suscribieron un acuerdo cuyo fin primordial fue apoyar a este sector productivo, por medio de reestructuración de préstamos empresariales y de tarjetas de crédito, así como con reducción de las tasas de interés. Estas nuevas medidas acordadas han brindado a las MIPYMES una oxigenación financiera que se prevé favorecer a casi 80.000 empresas, que abarcan a no menos de 400.000 trabajadores. 

Estos beneficios se recibieron por medio de instituciones financieras que les han apoyado con préstamos, pero, siempre y cuando los deudores hayan mantenido categorías de riesgo.

Dentro de los beneficios obtenidos están la reducción de hasta un 2% de la tasa de interés, la eliminación del cobro de intereses moratorios, y la no capitalización de intereses. De igual manera, los beneficiarios pudieron solicitar el congelamiento de la categoría de riesgo en la Central de Información Crediticia, misma que se mantuvo hasta el 31 de diciembre del 2020, en la categoría de riesgo que registraba el deudor al 29 de febrero de 2020.

Los alivios financieros y las medidas acordadas lograron el objetivo principal de evitar la quiebra y cierre de MIPYMES al detener el desempleo de más de 500,000 trabajadores en el país.

Medidas para MIPYMES

Por su parte el Congreso Nacional (CN) aprobó en agosto del 2020 las “Medidas de Inclusión Financiera y Fortalecimiento Institucional como Banca de Desarrollo de Banhprovi”, para dinamizar su operatividad y garantizar no solo la solvencia financiera, sino una eficaz y oportuna reactivación de la economía hondureña para generar un mayor impacto social en los hondureños a través de los servicios que presta.

“Las instituciones que financian a las MIPYMES están presentando dificultades operativas debido a la falta de recaudación, lo que implica: dificultad para mantener empleos y al no recuperar esos recursos no pueden readecuar préstamos y otorgar nuevos”, señala la ley.

Por tal razón: casas comerciales, cámaras de comercio, agropecuarias, cajas rurales, y cooperativas de producción son fundamentales en la cadena de valor agroalimentaria del país; ellos facilitan el financiamiento a través de insumos a micro, pequeños y medianos productores que por sus características no son atendidos en el sistema financiero nacional, apunta.

Sostenibilidad de las MIPYMES y Atracción de Nuevos Capitales

A lo largo del 2020 y lo que va del 2021, el Consejo Nacional de Inversiones (CNI) se ha proyectado con los emprendedores y MIPYMES porque conforman el sector que sostiene la economía, y, además, son la principal fuente de empleos en Honduras. 

Ese apoyo se ha brindado con distintas iniciativas: Formaciones en prácticas y medidas de Bioseguridad, seminarios virtuales en temas de interés como finanzas, transformación digital, teletrabajo, inteligencia de negocios, estrategia, modelos de negocios, comercio electrónico y redes sociales. También hemos ofrecido foros con distintas instituciones para comunicar y promover los distintos trámites que los emprendedores, MIPYMES, empresas, y ciudadanos en general pueden hacer de forma más práctica en línea. 

Por otra parte, en alianza con SENPRENDE, FEDECAMARA, y diversas Cámaras de Comercio a nivel nacional, el CNI forma parte de algunas iniciativas como Dale Play Pyme y 30 Maravillas de Honduras edición Bicentenario, todo lo anterior, apuntando al fortalecimiento de sus negocios. 

Para la atracción de la inversión privada, el Consejo Nacional de Inversiones (CNI) ha presentado entre otras propuestas para el sector de las MIPYMES, la facilitación de acceso al crédito mediante un fideicomiso con un Fondo de Garantía de 100.0 millones de dólares, proveniente de las Reservas Internacionales (RIN), y manejado a través de las Cooperativas de Ahorro y Crédito.

Además de “facilitar el acceso al crédito, el Gobierno deberá diseñar una estrategia de financiamiento a través de una Red no tradicional de Crédito, para lo cual deberá crear un organismo especializado que coordine las actividades, estadísticas y necesidades de estos entes de financiamiento no tradicional, permitiendo el diseño de una política integral regional de acceso al crédito a los sectores excluidos por la banca tradicional”, indicó Jacqueline Foglia Sandoval, Directora Ejecutiva del CNI.

LA VACUNA COMO INCENTIVO PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA Y LA ATRACCIÓN DE INVERSIÓN

La vacuna contra el Covid-19 se convirtió en el 2021 en el producto más apetecido a nivel mundial, una por la necesidad de inmunización de la población y otra por el impacto positivo que provoca en la reactivación económica y la atracción de la inversión.

Pese a la carrera para su fabricación en varios laboratorios a nivel mundial, esta no ha sido suficiente para abastecer la demanda, y son pocos los países que han logrado índices de vacunación efectivos.

Panorama Internacional

El 16 de diciembre de 2020, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que invertiría US$1,000 millones de dólares para apoyar a los países de América Latina y el Caribe a adquirir y distribuir la vacuna contra el Covid-19 y así apoyar a los países a salvar vidas a través de medidas de salud pública, como pruebas y rastreos más efectivos, y a una mejor gestión clínica de pacientes con la enfermedad.

“Estamos ampliando nuestro apoyo para ayudar a los países de América Latina y el Caribe a garantizar el acceso oportuno a vacunas seguras y eficaces contra el Covid-19. Los próximos meses serán críticos para alterar el curso de la pandemia y apoyar la recuperación en nuestra región, por eso estamos siendo audaces y proactivos”, manifestó el presidente del BID, Mauricio Claver-Carone.

En tanto, un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destaca que la distribución equitativa de las vacunas es la mayor prueba moral que enfrenta la humanidad; sin embargo, la vacunación ha sido injusta y desigual por el acaparamiento de los gobiernos más ricos del mundo.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, aseguró que “si se permite que el virus se propague como la pólvora en el Sur global, mutará una y otra vez. Nadie estará a salvo hasta que todos estén a salvo”, advirtió e hizo un llamado al grupo de países que integran el G20, a formar un equipo de trabajo que elabore un plan mundial de inmunización y movilice su financiamiento. “Más de 130 países no han recibido una sola dosis de la vacuna Covid-19 y el 75% de las inmunizaciones aplicadas hasta el momento, se ha concentrado en tan sólo diez naciones, todas ellas desarrolladas”, concluyó.

En tanto el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), a través de Henrietta Fore declaró: “la única forma de superar la emergencia global es garantizando que las vacunas estén disponibles para todos los habitantes del planeta”, dijo.

Acceso a la Inmunización

Honduras al igual que otros países de la región centroamericana se adhirió al mecanismo COVAX que permite el acceso a vacunas para inmunizar al personal del sistema de salud. El Acelerador ACT o COVAX es una iniciativa innovadora de colaboración mundial para acelerar el desarrollo y la producción de pruebas, tratamientos y vacunas contra el Covid-19 y garantiza el acceso equitativo.

COVAX está codirigido por la Alianza para las Vacunas (Gavi), la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Al mismo tiempo, está apoyando la creación de capacidades de fabricación y comprando suministros con antelación para que 2,000 millones de dosis se distribuyan equitativamente para finales de 2021.

La pandemia mundial ya ha causado cientos de miles de muertes y ha perturbado la vida de miles de millones de personas. Además de reducir el número de muertes y ayudar a controlar la pandemia, la introducción de una vacuna evitará que la economía mundial pierda US$ 375,000 millones cada mes. El acceso equitativo mundial a una vacuna, con la que se protegerá especialmente a los trabajadores de la salud y a las personas que corren un mayor riesgo, es la única forma de mitigar las repercusiones de la pandemia en la salud pública y la economía mundial.

Panorama Nacional

Más del 33% de las Micros, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) han suspendido o despedido al menos a unos 500 mil trabajadores por los efectos de la pandemia, donde 8 de 10 han disminuido sus ingresos según un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Una vacunación masiva en el país garantizará al sector empresarial y principalmente a la pequeña empresa, bajar sus costos al no tener que hacer inversiones en materia de bioseguridad para evitar la infección, tanto de empleados como de clientes.

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), a través del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), apoya los mecanismos para la compra directa de 1.4 millones de dosis de vacuna del Covid-19 para sus 700 mil afiliados y así, implementar un adecuado y efectivo plan de reactivación económica.

Así mismo el COHEP suscribió el 8 de abril un acuerdo con el Gobierno Central para realizar las gestiones comerciales para la compra de vacunas contra el Covid-19 en los laboratorios que la producen, y así inmunizar al resto de la población de manera gratuita. Igual acción pretende el Congreso Nacional (CN) con la aprobación de una ley de vacunas que busca regular la compras y los procesos de distribución y almacenamiento.

Vacunación en Proceso

Honduras recibió en marzo de 2021 una donación de 48,000 dosis de vacunas AstraZeneca del mecanismo COVAX que le han permitido inmunizar a la mayoría del personal médico, de enfermería y técnico que se encuentran en la primera línea de atención a pacientes con Covid-19. También adquirió una donación de 5,000 vacunas procedente del Gobierno de Israel y se espera que en los próximos días lleguen al país más dosis donadas con el mecanismo COVAX y dosis de la compra de 4.2 millones de vacunas Sputnik V al Gobierno de Rusia, lo cual permitirá inmunizar a unas 2.1 millones de personas, las cuales llegarán en mayo del presente año.

El ministro de Finanzas, Marco Midence dijo que “buscan que este proceso sea transparente para bienestar del pueblo hondureño y que se estará informando sobre los avances de este proceso con las autoridades rusas”. La vacuna de Rusia ha sido validada por la Agencia de Regulación Sanitaria (ARSA) y cuenta con el respaldo y acompañamiento del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) y el Consejo Consultivo Nacional de Inmunizaciones.

Por su parte, la ministra de Salud, Alba Consuelo Flores afirmó que la meta del Gobierno es proteger a la población hondureña de la crisis sanitaria que afecta al mundo entero. “Estaremos dando a conocer cómo será el calendario de inmunización a nivel nacional”, señaló la funcionaria.

Seguridad en las Inversiones

El proceso de vacunación traerá consigo la estabilidad económica y seguridad a las inversiones, motivará a los inversionistas a buscar rubros que les permitan mover sus capitales, tanto en el sector de servicios como en la construcción entre otros, ya que  el país ha entrado en un proceso de reconstrucción a raíz de los daños ocasionados por los huracanes Eta e Iota y la Pandemia.

La directora del Consejo Nacional de Inversiones (CNI), Jacqueline Foglia Sandoval, manifestó que “el 2021 será un año atípico y hasta que no tengamos en el país una campaña de vacunación con un proceso normal, va a ser muy difícil poder predecir, porque estamos trabajando con una economía restringida”.

Reactivación Económica y Generación de Empleo

Las economías mundiales buscan mecanismos para reactivar sus economías a raíz de los efectos negativos de la Pandemia del Covid-19, e incidir positivamente en su desarrollo y la generación de empleo.

En un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Situación y las Perspectivas de la Economía Mundial en 2021, publicado en enero de este año, se señala que “en el 2020 la economía mundial se hundió un 4.3%, cerca de 2.5 veces más que durante la crisis económica mundial de 2009. La recuperación para 2021 de 4.7% apenas compensará las pérdidas del año 2020”.

Según el informe de la ONU, el Producto Interno Bruto (PIB) de los países, disminuyó cerca del 8% en 2020 debido a la prolongación de las medidas de confinamiento, la disminución de las exportaciones de mercancías y el colapso de las actividades económicas provocado por la caída del sector turismo.

En tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su base de datos de desempleo al 2020 indicó que en el mundo alcanzó el 6.47%, donde en los países como Estados Unidos de América registraron un 8.31%, México 4.71%, Brasil 13.67%, Rusia 5.73%, España 15.67%, Sudáfrica 28.74% y China 5%.

Centroamérica y el Caribe

Al 2020 la caída del empleo en América Latina y el Caribe registró según la OIT, un 10.28%; en los países de Centroamérica como Guatemala subió a 4.7%, El Salvador 7.0%, Honduras 9.4%, Nicaragua 5.8%, Costa Rica 17.1% y Panamá 10.2%.

Según la ONU, “han desaparecido millones de empleos, especialmente en el sector informal, donde la mayoría de los trabajos requieren de presencia física. Los grupos de población más afectados han sido las mujeres, los jóvenes y los trabajadores con una educación más limitada, quienes constituyen la mayor parte de los empleos en sectores como el comercio al por menor o la hostelería”.

Panorama Nacional

De acuerdo al informe del Banco Central de Honduras (BCH), quien realizó proyecciones macroeconómicas contempladas en el Programa Monetario (PM) 2020-2021, y al considerar los efectos de la crisis sanitaria, estimó una caída en el PIB de 2.9% a 3.9%.

“Dicha caída se explica, por el lado de la demanda, principalmente por la contracción del consumo e inversión privada, así como en las exportaciones de bienes y servicios. Por el lado de la oferta, se explica en su mayoría por el decrecimiento en la Industria Manufacturera; Comercio; Hoteles y Restaurantes; Agricultura; Transporte y Almacenamiento; y Construcción”, destacó el ente gubernamental.

Por otra parte, se esperaría una recuperación en el 2021 de la economía hondureña en un rango del 4.0% a 4.5%, asumiendo la suspensión gradual de las medidas de contención a partir del segundo semestre de 2021 y una mejora en la confianza de los agentes económicos, destacó.

Recuperación de Empleos

En un comunicado de marzo de 2020, el Fondo Monetario Internacional (FMI), destacó las acciones de Honduras ante la Pandemia por haber mantenido firme su compromiso con políticas macroeconómicas sólidas en los últimos años. “Han reaccionado adecuadamente a la pandemia con acciones fiscales bien enfocadas para responder a la crisis sanitaria y humanitaria, y con medidas monetarias y macro-financieras para mitigar el impacto en la actividad económica”.

El Gobierno logró reactivar la economía, mantener las mismas tasas de interés en la banca, aumentó la inversión en el sector agrícola, mediante políticas de otorgamiento de insumos y la facilitación de préstamos con una tasa preferencial a través del Programa Agrocrédito 8.7%, del cual, 3.7% está siendo absorbido por el Gobierno como medida de apoyo a la recuperación nacional y la generación de empleo.

El Gobierno busca potenciar el crecimiento económico del país al mejorar la competitividad y la productividad de los sectores con mayor potencial de desarrollo, para la atracción de inversiones y mayores oportunidades de empleo y emprendimientos productivos. Reforzar y modernizar la infraestructura productiva, posicionar al país como centro logístico regional que contribuya a potenciar el desarrollo económico y social.

En el primer trimestre del 2021, las autoridades económicas hondureñas buscan estabilizar la economía, proteger la vida y los medios de transporte y de subsistencia del pueblo hondureño, así como preparar el terreno para la reconstrucción y reactivación económica y social.

El Gobierno para la reconstrucción y reactivación económica del tejido social y productivo, apoyará a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (MIPYMES), la generación de empleo e incrementar la productividad con el fin de impulsar el bienestar de las personas.

También fortalecerá el crédito a las MIPYMES con la inversión de 2,500 millones de lempiras, de los cuales un 25% se destinará a fondos de garantía para el pequeño emprendedor. Igualmente se creó dentro del presupuesto general de 2021, una partida para capital semilla por el orden de los 250 millones de lempiras.

Por otro lado, se trabajará en la rehabilitación y construcción de caminos y proyectos estratégicos, atendiendo la red vial primaria, secundaria y terciaria, especialmente las que conducen a las fincas cafetaleras, de las cuales dependen más de 120 mil familias.

Nuevos Empleos

Los sectores productivos en el país entraron a proceso de recuperación de empleos, tal es el caso de la industria de la construcción que ha reintegrado aproximadamente 100,000 personas que habían sido suspendidos y el sector de la maquila logró recuperar el 96% de los empleos.

La Secretaria Ejecutiva del Consejo Nacional de Inversiones (CNI), Jacqueline Foglia Sandoval, manifestó que “el sector de los call centers presenta un buen potencial de inversión, los sustenta la base legal en que fueron impulsados en torno a las tecnologías de la información y soporte al cliente en diferentes áreas. Con la implementación gradual de la vacunación a nivel nacional, se podrá continuar con los planes de crecimiento de este sector”, afirmó.

“El CNI está listo para asesorar y acompañar a los inversionistas privados en sus proyectos para lograr establecer nuevos negocios en Honduras. De esa manera, se generarán nuevas fuentes de trabajo, permitirá mayores flujos de capitales y aumentará el desarrollo de la región, con reglas claras en la inversión, garantizando la seguridad jurídica”, destacó.

Reflexiones sobre el alcance de la Política Monetaria y Crediticia en tiempos de la crisis de la COVID-19 hacia un esquema más efectivo en la intermediación financiera

En los últimos meses, el Gobierno de la República a través del Gabinete Económico, ha implementado una serie de medidas de carácter fiscal y monetario para disminuir los impactos de la crisis provocada por la enfermedad del Coronavirus. Sin embargo, y debido al cierre masivo de miles de microempresas, pequeñas y medianas con la consecuente pérdida de miles de empleos, urge una revisión al marco de política monetaria y del sector crediticio que ha estado orientado durante esta pandemia a proveer de liquidez a la Banca Comercial. Los datos al mes de julio denotan un pequeño crecimiento en la actividad de intermediación y el costo del dinero (tasa de interés) no ha bajado lo suficiente como para estimular la demanda de crédito.

En estos momentos de reapertura económica y social, el financiamiento para las empresas es vital para seguir operando y mantener los empleos. No obstante, es de reconocer que mientras exista la pandemia, la reactivación económica será difícil por lo que el tema de acceso al crédito hay que enfocarlo en diferentes etapas. La política monetaria y crediticia puede no ser tan efectiva para apoyar la reactivación de las empresas, debido a exceso de regulaciones que provoca que la banca comercial continúe con prácticas de exposición de riesgos, lo que no es malo; pero en este momento de crisis hay que diseñar nuevos mecanismos para lograr que la intermediación financiera sea más efectiva y abarque a todos los sectores de la economía. En vista de este escenario se requiere la consideración de los siguientes aspectos de política económica:

  1. En los últimos años el Banco Central de Honduras (BCH) aplicó medidas de política monetaria contraccionistas manteniendo la Tasa de Política Monetaria TPM en 5.5% por cuatro años dando señales al mercado que no permitieron flexibilización de tasas de interés hacia la baja. Las subastas estructurales de Letras del Banco Central de Honduras (LBCH) absorbieron miles de millones de lempiras y se mantuvo el encaje legal e inversiones obligatorias. Estas medidas no fueron prudentes ya que fueron procíclicas, porque en período de desaceleración como el observado a partir del 2018, el tipo de medidas debían ser anticíclicas  o sea expansivas a fin de estimular la economía. La absorción de liquidez a través de las subastas y el crecimiento de las inversiones voluntarias en activos financieros del BCH nos da indicios de una desintermediación financiera. Se comprueba que aún con medidas de política monetaria expansiva como se han aplicado ahora en la crisis del COVID-19, la banca no es capaz de dinamizar el financiamiento debido a las normativas de la CNBS y a la poca demanda por las restricciones impuestas al mercado. El principal indicador de esta problemática es el poco acceso del sector MIPYME a recursos frescos para enfrentar la crisis, así como otros sectores como el agrícola, pecuario, pesca, transporte, turismo y otros.  Es innegable el aporte al Producto Interno Bruto (PIB) que hace la intermediación financiera, no obstante, no hay un derrame hacia los sectores de la economía que aglutinan un alto porcentaje de la población económicamente activa (PEA).

Cuadro No 1: Comportamiento Tasa de Política Monetaria, Tasa de Interés Interbancaria, Facilidades Permanentes de Inversión y de Crédito

Fuente: Banco Central de Honduras

  1. Se requiere una coordinación efectiva entre la política monetaria del Banco Central de Honduras (BCH) y la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS). Los resultados de las acciones monetarias expansivas del BCH que generaron liquidez a la Banca Comercial no han tenido mayor efecto en las tasas de interés y consecuentemente en la demanda de crédito a nivel de todos los sectores de la economía. La autoridad monetaria y crediticia deberán elaborar los análisis macro financieros y escenarios de riesgo para definir claramente las acciones a tomar por la banca comercial a fin de drenar esa liquidez, agilizando el acceso al financiamiento para los sectores más necesitados en esta crisis. La protección de los depósitos del público constituye una prioridad para la CNBS.

 

  1. A cuatro meses de la paralización parcial de la economía no se ha evidenciado la efectividad de la política monetaria orientada a estimular la economía. El marco de política monetaria del Banco Central de Honduras (BCH) ha tenido como objetivo la estabilidad de precios, definida como una inflación baja y estable, y se ha considerado con bastante énfasis como la meta más importante de la política monetaria, igualmente no se puede dejar de mencionar el mantenimiento del valor de la moneda y el buen funcionamiento del sistema de pagos de la economía. La estabilidad de precios es deseable porque un nivel de precios creciente (inflación) genera incertidumbre en la economía, lo cual obstaculiza el crecimiento económico.

Gráfico No 1

 

En estos momentos se experimenta un periodo en que la inflación ha alcanzado sus niveles más bajos por lo que la aplicación de instrumentos de política expansiva como la suspensión de las subastas diarias de letras del BCH dirigidas exclusivamente a las entidades financieras y la reducción del 3% a 0% de las inversiones obligatorias fueron oportunas.  Estas medidas supondrían aumentar la liquidez bancaria por L10,500.0 millones, llegando los recursos líquidos hasta L30,000.0 millones lo que en efecto se alcanzó, pero la demanda de crédito creció menos que en igual período del 2019.

      Gráfico No 2

Al 9 de julio del 2020, la liquidez de la Banca Comercial ascendió a L80,314.0 millones de la cual destacan las inversiones voluntarias en activos financieros del BCH por L47,864.0 millones; el resto corresponde a excedentes de encaje y saldos de caja. Esta magnitud en inversiones voluntarias debe llamar a la reflexión sobre la efectividad de la intermediación financiera en Honduras.

 

Gráfico No 3

 

Las tasas de interés no han bajado lo suficiente y la demanda de crédito ha crecido menos a junio que al similar periodo en 2019.

 

Gráfico No 4

Fuente: BCH

Se puede apreciar el comportamiento de la tasa de interés sobre operaciones nuevas al mes de junio de 2020 y estas no han bajado mucho desde que se implementaron las medidas de política monetaria expansiva desde el mes de abril por parte del BCH.

Cuadro No 2: Comportamiento de las Tasas de Interés Activas sobre Operaciones Nuevas

Gráfico No 5: Comportamiento de la Tasa Promedio Activa Préstamos Nuevos por Sector

Fuente: Elaboración propia con información del BCH.

  1. Debe convertirse en una prioridad para las autoridades económicas evitar que los shocks de oferta y demanda experimentados y originados por la Pandemia, tengan efectos permanentes en la capacidad productiva de la economía a través de la quiebra de empresas y despidos masivos de trabajadores. Urge el crédito directo a la micro, la pequeña y la mediana empresa, al igual que el otorgamiento de garantías a instituciones financieras y a las empresas, y continuar con medidas de compensación por parte del Estado para suavizar el impacto de la crisis por la caída en los salarios de los trabajadores de las empresas en referencia, mismas que han tenido que cerrar temporalmente y otras ya cerraron en forma definitiva.

Gráfico No 6: Empresas por Sectores con Necesidad de Crédito durante la Crisis COVID-19

Fuente: Encuesta de Resiliencia Empresarial IIES, COHEP, TMS. 2020 

  1. En un hecho que las empresas que más necesidad tienen y buscan crédito son las micro y pequeñas y que las empresas grandes recurren más al financiamiento de la banca comercial. Esta situación de exclusión financiera debe llamar a la reflexión a las autoridades para diseñar los mecanismos efectivos para que esas micro y pequeñas empresas no quiebren y puedan tener acceso a un financiamiento ya sea para capital de trabajo o compra de bienes de capital. Igualmente, son estas micro y pequeñas empresas las que menos medidas de alivio han recibido por parte del gobierno. Los programas actuales de gobierno a través de Banca Solidaria, Senprende, Banhprovi, y los Fondos de Garantía han sido exitosos, pero no dan suficiente cobertura y algunos de ellos necesitan capitalizarse y no cuentan con la infraestructura financiera, la cobertura geográfica y sectorial que demanda el mercado en estos momentos.

Gráfico No 7: Sectores que más Demandan Crédito

 

Fuente: Encuesta de Resiliencia Empresarial IIES, COHEP, TMS. 2020

  1. Es de reconocer el éxito del programa de financiamiento a la MIPYME a través del Fondo de Garantía BCH-BANHPROVI hasta por L2,500.0 millones  a través de 10 bancos privados y una cooperativa y que se estima se expanda en L63,000.0 millones atendiendo a más de 292,000 MIPYMES de las cuales el 93% son microempresas. Igualmente, se ha implementado el FONDO DE GARANTIA BCH-BANHPROVI para la gran empresa también por L2,500.0 millones. Un tercer Fondo de Garantía es el que respalda el producto financiero Agrocrédito 8.7  por L 2,500.0 millones  a través de BANHPROVI. Las actividades priorizadas por estos fondos son: Producción agropecuaria, turismo y alojamiento (hoteles y restaurantes), industria manufacturera agrícola y no agrícola, industria y servicios de construcción, comercio al por mayor y menor, transporte, salud, otros servicios de acuerdo al Clasificador Industrial Uniforme (CIIU) y cualquier otra actividad afectada por los efectos de la pandemia provocada por el COVID-19.  No obstante el buen diseño de estos programas de financiamiento, se sugiere capitalizarlos hasta por L20,000.0 millones y diferir la aplicación de los nuevos recursos de acuerdo a las etapas de evolución de la economía o sea, las necesidades durante y después de la pandemia en línea con una recuperación y la reactivación de la economía.

Cuadro No 3Fuente: Banco Central de Honduras.

 Cuadro No 4Fuente: Banco Central de Honduras.

  1. Es imperativo identificar y atender ágilmente a los sectores que están urgiendo de un financiamiento crediticio por la caída en la actividad económica y así evitar cierres masivos de empresas, el aumento del desempleo y la pobreza. Se identifican los siguientes sectores: Transporte, servicios administrativos, servicios de comida, salud humana, información y comunicaciones, industrias manufacturas, construcción, comercio, alojamiento (hoteles y restaurantes), agricultura (producción); todos en sus diferentes tamaños de operaciones.

Se observa una dramática caída en la actividad económica según el índice de Actividad Económica del Banco Central de Honduras.

Gráfico No 8

Fuente: Banco Central de Honduras.

  1. La reactivación económica ante COVID-19 requiere recursos que podrían obtenerse mediante medidas de política monetaria no convencional. Una opción es mediante compras de bonos públicos y títulos privados por parte del BCH, denominada flexibilización cuantitativa. Mediante este mecanismo, la autoridad monetaria compra deuda pública o privada, utilizando emisión monetaria para ello. Como resultado, un banco privado incluso puede mejorar estructuralmente su liquidez sin que otro empeore la suya porque el Banco Central crea nueva liquidez con la que sanea su balance. Igualmente se insiste en un préstamo del BCH a la Secretaría de Finanzas (SEFIN) para obtener recursos frescos y atender el gasto corriente priorizado acorde a la crisis.

 

  1. Para facilitar el acceso al crédito el gobierno deberá ir diseñando una estrategia de financiamiento a traves de una Red No tradicional de Crédito para lo cual deberá crear un organismo especializado que coordine las actividades, estadísticas y necesidades de estos entes de financiamiento no tradicional permitiendo el diseño de una política integral regional de acceso al crédito a los sectores excluidos por la banca tradicional. Esta red estará compuesta por las siguientes instituciones: Cooperativas (FONDO DE GARANTIA), Fondo de Garantía Recíproca CONFIANZA SA FGR, Banca de Segundo Piso BANHPROVI (FONDO DE GARANTIA CAPITALIZADO), Cajas Rurales, Fundación COVELO, Banca de Desarrollo, Cooperación Internacional, Red de Microcrédito y otras OPDFs.

Ante un escenario tan negativo por el posible cierre de empresas micros y pequeñas y algunas del sector de las medianas y grandes y el consecuente aumento del desempleo y los niveles de pobreza, el Consejo Nacional de Inversiones (CNI) insta a las autoridades en materia económica y crediticia coordinar sus políticas a fin de flexibilizar y hacer más ágil el acceso al crédito requiriendo una revisión a todo el marco normativo prudencial de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y a su ley constitutiva. De esta manera se propone una Reforma Crediticia Integral que incluya el resto de los actuales intermediarios financieros en una estrategia nacional de financiamiento que llegue a todos los sectores y rincones del país, reorientando la intermediación hacia actividades que generen empleo y riqueza al país y se evite el cierre masivo de empresas. Esto sentará las bases para el despegue económico de Honduras.

Medidas Complementarias del Banco Central de Honduras (BCH) ante el Covid-19

Las medidas complementarias del Banco Central de Honduras (BCH) son oportunas al generar mayor liquidez a la banca nacional, pero precisa de medidas adicionales para facilitar el acceso al crédito. Exige de parte de los intermediarios financieros crear  canales adecuados y expeditos para agilizar el crédito, ya sea a empresas o los hogares. Precisa la creación de productos financieros oportunos y de bajo costo. Igualmente, la flexibilización temporal al marco regulatorio por parte de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) para contribuir a uso de la recién generada liquidez sin afectar la calificación de instituciones financieras y por ende la estabilidad del sistema financiero.  Bajo estos lineamientos, el Sistema Bancario Comercial (SBC) merece una rápida mirada para medir su efectividad en estos momentos de crisis.

Las acciones de política monetaria para suavizar los efectos del COVID-19 deben mover a la CNBS y la Autoridad Monetaria a analizar cuáles normativas previenen a los bancos de otorgar facilidades crediticias, ya que no importará cuanto recurso se libera y se pone a disposición de los bancos si las mismas malas prácticas prevalecen ante un escenario diferente.  La aversión al riesgo caracteriza a la mayoría de los inversionistas y,  con mayor intensidad a los intermediarios financieros en Honduras. El exceso de recursos drenados a través de la reducción de los requerimientos de inversiones obligatorias a 0% y la suspensión de las subastas diarias de letras del BCH y bonos en subastas estructurales coloca L 11,500 millones a disposición de los bancos. Sin embargo, las limitaciones normativas y la desintermediación financiera observada en los últimos años pueden evitar que estos recursos lleguen de manera oportuna a los demandantes del crédito en estos momentos.

En este contexto llama la atención el hecho que el nivel de inversiones voluntarias en títulos de deuda emitidos por el BCH ascendió a L 56,059 millones al 12 de marzo de 2020 y L 45,667.01 millones al 26 del mismo mes. Las inversiones obligatorias para cómputo de encaje ascendieron a L 26,326.2 millones a esa misma fecha, de las cuales L 13,571.8 millones corresponden a moneda nacional. O sea, se observa un exceso de recursos en inversiones voluntarias, lo que demuestra el exceso de recursos no destinados a intermediación financiera. A la vez reafirma la disponibilidad de recursos provenientes de la reducción de la exigencia de las inversiones obligatorias para cómputo de encaje.

Los bancos miden el riesgo y su impacto en los niveles de rentabilidad y solvencia. El riesgo puede ser crediticio, operacional y de mercado. Los más inminentes a enfrentar en estos momentos son el crediticio y de mercado, por lo que habría que plantearse la siguiente pregunta:

¿Hasta dónde estarán dispuestos los bancos hondureños a exponerse al riesgo por incumplimiento crediticio y riesgos de mercado, y sacrificar un poco de rentabilidad en este momento de crisis en que el flujo circular de la economía se ha paralizado?  

Los indicadores de solvencia, como el Índice de Adecuación de Capital (IAC) del 10%, constituyen  medidas preventivas a la insolvencia por la exposición a riesgo crediticio principalmente, pero a su vez se deteriora al disminuir las utilidades y al enfrentar incumplimiento crediticio. En la actualidad este indicador alcanza el 13.58% o sea 3.58 puntos porcentuales arriba del exigido por la CNBS o sea un exceso de cobertura en términos de solvencia. Los rangos de morosidad por tiempo y las reservas exigidas impiden a la banca dar facilidades crediticias a potenciales deudores sin suficientes requisitos que garanticen el cumplimiento de pago o compensen la pérdida, pero creando adecuados productos financieros y garantías adecuadas se podría superar esta restricción. Se debería crear un fondo de garantía especial para estos deudores por parte del gobierno. A la par se deben dar a conocer los nuevos productos financieros, fondos de garantía, y otros mecanismos, para que los potenciales deudores, utilicen rápidamente la nueva liquidez en beneficio propio y de la economía nacional.

El Sistema Bancario Comercial hondureño ha disfrutado de una bonanza en las últimas décadas gozando de altos niveles de rentabilidad, liquidez y solvencia con el acompañamiento del ente supervisor del sistema financiero. La rentabilidad (ROE) ascendió a 11.54% al mes de enero de 2020 según la CNBS. El margen de intermediación financiera ex post ha sido de 9% aproximadamente en los últimos 10 años, siendo de los más altos de Centroamérica.  Sin embargo, el exceso de regulación y la tendencia de este sector a dirigir recursos al consumo, comercio, servicios y propiedad raíz principalmente, ha creado la exclusión financiera en términos del financiamiento a la pequeña empresa y sectores productivos muy importantes para la seguridad alimentaria y generación de empleo. Es tiempo que la banca comercial considere sacrificar un porcentaje de rentabilidad en apoyo a los sectores necesitados de facilidades crediticias.

Según datos del Banco Central de Honduras con cifras al 26 de marzo de 2020 el crédito al sector privado ascendió a L 350,510.5 millones.  De este valor, a los hogares se otorgó L 155,481.5 millones, de los cuales el 93.3% (L 145,192.8 millones) corresponde a moneda nacional. Por otra parte, el crédito a las empresas fue de     L 195,029 millones correspondiendo a moneda nacional el 28.7% (L 100,431.7 millones) y el restante 27% a moneda extranjera o sea L 94,597.3 millones en relación al gran total otorgado al sector privado.

Es claro que hay una dolarización del crédito a las empresas al observar que el 51.5% corresponde a moneda extranjera, en cambio el crédito a las familias es de 93.3% en moneda nacional. No se esperaría priorización del crédito en dólares en estos momentos en que se esperan fuertes presiones cambiarias por la caída de divisas por concepto de remesas, maquila y turismo. Gran proporción del crédito a los hogares es de consumo con altas tasa de interés y de mayor riesgo. Si el alivio viene por aquí en el otorgamiento de crédito, debería ser a tasas activas muchos más bajas que las actuales que rondan en 45.3% según el reporte de la CNBS al mes de febrero de 2020. La tasa activa promedio ponderada de las operaciones nuevas fue de 13.95% al mes de febrero de 2020 según el BCH. Si sigue otorgando crédito al consumo se generará una espiral en el apalancamiento por parte de los hogares que sacudirá la rentabilidad de la banca y la expondrá a mayores riesgos ya que afecta a los cinco bancos más grandes del sistema bancario comercial hondureño.

Por otra parte, de acuerdo a la última información publicada por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) con cifras al mes de enero de 2020 los préstamos nuevos por destino a los sectores productivos como son: industria, y agricultura, y ganadería que representan el 5.5%, 0.8% y 10.1%, respectivamente, del total de la cartera crediticia de todo el sistema bancario comercial a la fecha indicada. No obstante, los préstamos a los sectores consumo, servicios, comercio y propiedad raíz representaron el 72.3%. Esta desproporcionalidad del otorgamiento de crédito,  producto de las fuertes regulaciones del ente supervisor del sistema financiero, no puede continuar así si se desea enfrentar las nuevas condiciones económicas mundiales.

Ante esta diversidad de factores que impiden al sistema bancario comercial ser ágil, oportuno, acertado y más incluyente en el otorgamiento de crédito en estos momentos de crisis se sugieren las siguientes medidas complementarias:

  1. Una revisión del marco regulatorio en forma conjunta entre la autoridad monetaria, ya que alguna normativa vigente podría crear barreras en las facilidades crediticias que tanto urgen en estos momentos.
  2. La creación de mecanismos no tradicionales de trámite de crédito como la banca en línea.
  3. Campañas de comunicación efectivas (con monitoreo y evaluación) sobre los nuevos productos financieros creados, que lleguen a los diferentes grupos de potenciales solicitantes de crédito.
  4. La creación de productos financieros innovadores que estén disponibles no solo a las grandes empresas, sino a los sectores más afectados por la crisis.
  5. Crear un fideicomiso con los fondos provenientes de las medidas aplicadas por el BCH por los L 11,500.00 millones y que esos fondos sean dirigidos a las MIPYMES, sector industrial y agrícola, apícola, avícola y nuevos emprendedores.
  6. Crear un fondo de garantía de reserva exigida aplicable a las categorías según la clasificación de crédito según plazos de morosidad a las empresas de los sectores MIPYMES, sector industria y agrícola, apícola, avícola y nuevos emprendedores.
  7. Triangulación de productos financieros con el Fondo de Garantía Recíproca “Confianza” el cual debe ser capitalizado por el Gobierno por un monto de L 1,000.0 millones.
  8. Se propone una Reforma Crediticia Integral ante el nuevo escenario por venir tendiente a revisar todo el marco normativo aplicable al sistema financiero nacional y el marco constitutivo de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.

CONSEJO NACIONAL DE INVERSIONES (CNI)

Impacto del COVID19 en EUA, y sus efectos en Remesas y el Mercado de Divisas en Honduras

En Honduras, es un hecho que el consumo de las familias es financiado en gran medida por las remesas. Siendo estas, uno de los componentes de medición del PIB por el enfoque del gasto. El consumo de las familias representa aproximadamente entre 70% y 75% del PIB real.  Según cifras del Banco Central de Honduras (BCH), el volumen de remesas familiares al mes de septiembre de 2019 fue de $ 4,329.10 millones ( 91% en relación al reportado al cierre del 2018).

Según la Encuesta Semestral de Remesas Familiares del BCH a enero de 2020, las personas encuestadas envían un promedio mensual de $ 542.70 dólares mensuales ( L. 13,411.00).

Por otra parte, el nivel de reservas monetarias netas al 20 de marzo de 2020 asciende a $5,942.80 millones. En términos de cobertura de meses de importaciones, el elevado volumen de remesas en relación a las reservas monetarias internacionales (RIN), permite al BCH mantener un nivel cómodo de las mismas. Además, cuentan con el respaldo necesario para satisfacer parcialmente la demanda de divisas. Es importante recalcar que el sistema interbancario de divisas representa el 60% de ese mercado.

Ante este escenario, y en medio de la crisis mundial del virus COVID 19 se inician efectos devastadores en EUA especialmente con la paralización de la actividad económica. Es previsible que esta paralización afecte el mercado laboral y el ingreso de los ciudadanos, residentes, y de personas ilegales, por lo que se espera una caída en el ingreso por remesas a Honduras.

La caída en los ingresos por remesas se verá reflejado en la disminución del consumo de las familias, y en el nivel de Reservas Internacionales. Como consecuencia, la demanda de las divisas controladas por la banca comercial, tendrán efectos inflacionarias por posible ola especulativa.

Al caer el consumo, la actividad productiva y en específico, la probable caída en las exportaciones de la maquila se complica más por la reducción en la entrada de divisas, empeorando aún más el saldo de la balanza de pagos y las RIN.

Consejo Nacional de Inversiones (CNI)

 

DESTINO DE LA CARTERA DEL SISTEMA BANCARIO COMERCIAL (SBC) POR SECTORES ECONÓMICOS.

Al 31 de diciembre de 2018, los activos totales del Sistema Bancario Comercial (SBC) alcanzaron Lps. 559,279.5 millones representando el 97.7 %, del (PIB pm) de Lps. 572,495.00 millones, lo que refleja el papel importante de la banca comercial en la economía nacional.

La profundización financiera o sea el indicador cartera de créditos en relación al PIB fue de 61.8 %, registrando la cartea un saldo de Lps. 345,374.4 millones, lo que refleja un alto grado de integración entre la actividad de intermediación y el sector real de la economía, a pesar de la poca cobertura en la rama de actividad de agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca que representa el 11.7% del PIB nominal y que aglutina el 31.2% de la Población Económicamente Activa (PEA) de 4.1 millones.

Los préstamos y descuentos vigentes por destino del SBC al 30 de abril de 2019 están distribuidos principalmente en los sectores: Propiedad raíz, consumo, comercio, servicios, industria y agricultura, en el orden de monto otorgados.